Elena, una pelea sin fin

Elena, una pelea sin fin

Elena tiene 30 años. Y es mucho más que una jugadora de baloncesto. Incluso trasciende su rol de estrella. Elena no es solo la campeona de la WNBA (la liga profesional femenina de baloncesto) sino que se ha convertido en una mujer (y deportista) inspiradora.

Por lo que es (una de las mejores jugadoras), por lo qué hace (llegó a los Mystics de Washington, que era una franquicia perdedora hasta que ella la llevó al éxito) y por lo que transmite en cada una de sus acciones fuera de la cancha.

Elena tiene a Lizzie, su hermana mayor, con parálisis cerebral, que además padece sordoceguera y autismo. Por ella, renunció a seguir formándose, por ejemplo, en la Universidad de Connecticut y escogió a Washington para estar más cerca. Solo a una hora de casa. Ha creado Elena una ONG para trabajar en la ayuda de niños y niñas con discapacidad.

“La comunicación es mucho más que palabras. Esa lección ha trascendido todas mis relaciones”, escribió Elena en una emotiva y profunda misiva publicada en ‘The Players Tribune’. “Ha cambiado la forma en que me comunico con las personas más cercanas a mí. El lenguaje es importante, pero las acciones, hacer, tocar, son sobre todo. Darle a alguien un fuerte abrazo a veces es mucho más efectivo que decir algo”, indicó Elena.

“Mi casa esta con ella. Y ella me ha hecho una persona diferente. Tengo la enfermedad de Lyme y me someto a un tratamiento diario, que incluye tomar unas píldoras cada mañana. Como atleta, mi cuerpo y su rendimiento es mi trabajo. A menudo, estoy exhausto de Lyme y frustrado con mi cuerpo. Pero cuando pienso en lo cansada que estoy o cuánto me duelo, pienso en Lizzie”, escribió Elena.

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana recurrente que se origina por una picadura de garrapata, con una afectación que acrecienta los dolores en los músculos o articulaciones, lo que le provoca disfunciones en el sistema nervioso.

Y por eso, Elena no quiere jugar en la burbuja que ha diseñado la WNBA en Florida para acabar la temporada, a partir del próximo 25 de julio. En un comunicado, la jugadora explicó que tiene “un alto riesgo de contraer y tener complicaciones por Covid-19”.

La WNBA ha denegado la petición de la mejor jugadora del campeonato recordando que no tiene alto riesgo. Si renuncia de manera personal, la franquicia quedaría exenta de cumplir con las obligaciones que están fijadas en el contrato de Elena. Si la liga hubieran atendido sus deseos, ella quedaría protegida por un marco legal.

“Yo quiero jugar, amo a mi equipo, con el que tuvimos una temporada en el 2019 increíble. Pero me pregunto ¿si la ‘burbuja’ es segura para mí?. Tengo que hablarlo con mis doctores, mi mujer y ver qué hago”, relató Elena, en un comunicado.

Elena es Elena delle Donne. Mucho más que una estrella. Es la hermana de Lizzie, escribe libros y también ha publicado varios cuentos para niñas y niños para inspirarles. Y juega al baloncesto de maravilla. Es campeona olímpica y mundial con la selección estadounidense. Pero eso, en realidad, es lo menos importante. No juega por ella.

Cambios pospandemia El 'plan FIFA' contra el virus
Your Comment

Leave a Reply Now

Your email address will not be published. Required fields are marked *