Poco a poco, el público…

Poco a poco, el público…

Miren, por favor, la fotografía que ilustra este artículo. Pero no miren la jugada. Ni tampoco busquen la pelota, que anda sobrevolando a esa nube de jugadores. Ni siquiera pierdan el tiempo en saber cómo acabó esa escena.

Observen, en cambio, la grada del estadio. No, no son espectadores virtuales, esos que se han puesto de moda en el fútbol pospandemia. Si se fijan son aficionados de toda la vida, que han regresado a su sitio en la liga japonesa, una de las primeras que permite su retorno.

Mantienen, como resulta necesario e imprescindible, la distancia de seguridad, llevan las mascarillas puestas (algo que es culturalmente rutinario en el país asiático), y disfrutan del partido entre el Cerezo Osaka dirigido por Miguel Ángel Lotina, extécnico del Espanyol, entre otros clubs, y el Nagoya Grampus.

Perdió el Cerezo en su casa (0-2), pero lo trascendente es la vuelta del público a los estadios. De manera progresiva, pero como elemento de normalidad y, al mismo tiempo, de impulso para reactivar económicamente a los clubs.

El Kincho Stadium de Osaka puede albergar 19.904 espectadores. Pero este pasado domingo se reunieron 4.026 ordenados y disciplinados aficionados que parecían virtuales. Pero eran reales. Reales y necesarios para que, poco a poco, vayan retornando a sus asientos, en la medida que lo permita el coronavirus.

Ahora no están todos. Pero sí los necesarios para que el ambiente normal en un día de partido vaya acercándose a lo que fue antes de la pandemia. La televisión sostiene el negocio. En Japón. Y en España. Y en cualquier lugar del mundo.

Pero el fútbol no se entiende sin el alma, y no económica sino sentimental, que transmiten sus aficionados. Empiezan a estar de vuelta bajo una premisa innegociable, como recuerda la J-League: garantizar en todo momento su seguridad.

Para la gente se juega el fútbol. De la gente se sostiene la industria del fútbol.

El 'plan FIFA' contra el virus Apuestas, no gracias
Your Comment

Leave a Reply Now

Your email address will not be published. Required fields are marked *