La carta de Rashford

La carta de Rashford

por Marcos López


Después de casi 100 días retorna el miércoles 17 de junio la Premier, el tercer gran campeonato que vuelve tras la Bundesliga y la Liga española. Vuelve el fútbol en uno de los países más afectados por la pandemia y todavía lejos aún de haberse dado por finalizado el desconfinamiento, con jugadores, como Marcus Rashford, erigiéndose en líderes comprometidos socialmente.

Y como ha ocurrido en España retorna la Premier más politizada que nunca. Si la Liga encontró la puerta abierta con los ’Acuerdos de Viana’ en Inglaterra el mismo gobierno, que ha aplazado hasta septiembre su proyecto de reabrir al completo las escuelas, tiende ahora por necesidad la mano al fútbol. O, en realidad, a la industria.

Lejos quedan ahora las críticas que lanzó a los jugadores al inicio de la pandemia cuando les reprochaba sus negativa a bajarse el sueldo. O cuando echaba en cara a clubs como Liverpool o Tottenham que se acogieran a medidas gubernamentales para minimizar el impacto de la crisis económica.

Visto con malos ojos al principio, el fútbol ha vuelto a ser elemento de discusión política, como reveló hace un mes Boris Johnson, el primer ministro británico. “Ofrecerá un golpe de alegría muy necesario para la moral nacional”, llegó a decir el dirigente presionando, al mismo tiempo, para que un tercio de la Premier se transmita en cadenas de televisión sin necesidad de tener un abono contratado.

De ahí, que por vez primera desde 1992, fecha en que se creó la Premier, se vean partidos gratuitos a través de la BBC, ofrecerá cuatro encuentros, Amazon y el canal gratuito de Sky ofrecerán un campeonato monopolizado por el eléctrico y vertiginoso Liverpool de Klopp, un equipo con una fuerte conciencia social como demostraron los jugadores con una icónica foto donde combatían el racismo.

Foto que luego fue replicada por otros equipos en una Premier mucho más comprometida que en los últimos años. El Gobierno cambió de postura y la industria, la más poderosa del fútbol mundial como reveló el informe Deloitte ya que factura 5.900 millones de euros por temporada, se pone en marcha.

Quedan ahora lejanas en el tiempo y en el recuerdo las enérgicas posturas de jugadores como Towsend (Crystal Palace) y Rose (Newcastle). Y el fútbol, que era un foco de inacabable polémica al principio de la pandemia, se vende ahora como un elemento fundamental para la cohesión social y la identidad nacional.

En cada partido, la lucha contra el racismo se hará evidente, incluyendo el lema ‘Black Lives Matter’ en las camisetas de los jugadores, apoyando, además, la Premier a cualquier futbolista que decida arrodillarse antes o durante los partidos.

Y emerge entre tantas voces la de Marcus Rashford, el joven delantero del Manchester United. A sus 22 años ha lanzado un mensaje lleno de potencia reclamando, a través de una carta abierta, que el gobierno británico revoque la decisión de no proporcionar cupones de comida escolar gratis durante el verano.

“Está escrita desde el corazón”, apuntó Rashford a la BBC, quien ha recaudado en esta pandemia 20 millones de libras para proporcionar tres millones de comidas a personas vulnerables.

“No se trata de política, es humanidad”. De niño, Marcus se benefició de esos programas y, como recordó, no sería quien es ahora.

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